MILAGROS DE LA VIDA
Despierto cada mañana esperando un milagro,
quizás porque no soy consciente que acabo de presenciarlo, y
cuando mi corazón está oprimido y sombrío por algún tema del
trabajo o por un familiar dolido, prometo iré caminando de rodillas algún sitio,
solo padre si me cumplís aquello por lo que he pedido...
cuánta falta de fé, cuánto errar el camino, solo por no ver señales que están
en cada paso escondido, parece que negociara
con la divinidad en la que creo, no siento el resultado sea dado por hecho
y entonces al modo humano con desconfianza y recelo creo que estoy negociando
rezaré...si me das aquello.
¿Acaso no me regala sin pedirlo cada día el poder abrir los ojos y estar vivo todavía?
Cuántas veces no valoro ni siquiera mis sentidos hasta que por vejez u otro hecho
fortuito alguno de ellos he perdido. Cuántas veces distraído sentí que era un golpe de
suerte cuando en realidad era la fé que me mueve en la lucha cotidiana, en el triunfo o
la derrota hasta cuándo me siento rota pienso que estoy sola con esto hasta que mí
mirada lleva los ojos al cielo, el aroma de una flor me hace recordar lo que tengo,
las cosas que he logrado y desde donde provengo.
y como no reconocer que el Padre siempre fue mí sustento,
caminaba a mí lado y me sostuvo el aliento, es que quiero ver con ojos
lo que se siente por dentro, si me detengo a pensar en aquello que fue sufrimiento
hoy digo no era para mí o la verdad que no me arrepiento porque con esa experiencia
hoy miro con otro sentimiento.
Ser consciente de lo humano no me hace pequeño, me ayuda a mirar que siempre
dentro mío hay un ser despierto, una luz que no se apaga porque es parte de lo
eterno. Pero estoy tan distraído buscando gloria o sustento
que creo todo en mis manos y por propio discernimiento
y cuando el frío cala hondo el dolor es el sentimiento ahí me acuerdo de la
plegaria que me saque del sufrimiento.
pero como humano que soy insisto en hacer acuerdos.
Yo esto te doy...si vos me cumplís aquello...
y estoy tan distraído que olvido las claves contadas...es
"Tu pistis te ha salvado"...
es "dichoso el que cree sin ver ".
Es el sentimiento del ser de estar siempre acompañado, es reconocerlo
no solo cuando estoy desolado, es agradecer la lluvia y el día soleado.
Es poder respirar mientras otros a un aparato necesitan estar conectados
¿Porqué no puedo ver los milagros cotidianos?
Tener un techo, un café alguien que me tome la mano,
agua al alcance cuando tengo sed y no recorrer kilómetros para sacarlo.
A veces una enfermedad o un dolor
vienen para adiestrarlos,
cuánto terminé de llorar y culpar
porque esto a mí me está pasando..
encuentro que en realidad me alejé
del camino trazado y es el último empujón
para hacer lo que he venido y cumplir
mi alma mí acordado.
Es que mi memoria lo había olvidado,
me distraje tantas veces con los placeres
mundanos, con las exigencias ajenas con
encajar con lo humanos
que olvide que mi
existencia es un verdadero milagro.
Blog escrito por Claudia Dias Neto
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