Recuperando el Antiguo Arte de la Ensoñación

  • Conexión a la Fuente: El Primer Paso



La ensoñación, un antiguo arte olvidado,

es descrita por el poeta y dramaturgo francés Víctor Hugo como "el placer de la inteligencia, la conciencia de Dios en acción en nosotros".

La ensoñación, según los pueblos ancestrales, es un concepto que varía según la cultura, pero en general se refiere a la capacidad de imaginar, visualizar y crear realidades a través de la mente y el espíritu. En muchas tradiciones indígenas y espirituales, se cree que nuestros pensamientos y sueños tienen el poder de influir en la realidad física, manifestando deseos y cambiando el curso de los eventos.

Para poder profundizar en este proceso, es esencial entender y aplicar tres bases fundamentales que hacen efectivo el proceso de la ensoñación.

El primer principio básico es realizar el proceso desde la conexión a la fuente, no desde la personalidad. La ensoñación debe estar alineada con nuestro ser verdadero, no ser guiada por los deseos superficiales de la mente externa. Para lograr esto, es crucial buscar un proceso de conexión y alineación con nuestra potencia original.

 


La vinculación al origen es esencial y puede lograrse de diversas maneras. Todas las corrientes espirituales buscan la reunión del hombre con la Divinidad. Cualquiera sea el método que más resuene contigo, es válido, ya que todos buscan la conexión a la potencia superior, a pesar de sus aparentes diferencias. La calidad vibratoria del sentimiento es clave para sintonizar con nuevas creaciones, elevando nuestra frecuencia a través de la conexión a la fuente.


Somos emisores y receptores electromagnéticos, y nuestras creaciones cargan la red que envuelve al planeta con nuestras emisiones electromagnéticas.

 

Creamos hologramas y registros etéricos que se manifiestan en la materia a través de la energía. Solo imprimimos en el presente; ni pasado ni futuro existen en términos de creación. La verdadera magia se desarrolla al traer el futuro al presente. Mantener la frecuencia alta hasta que el evento se manifieste es crucial, y esto se logra a través de la atención en la fuente.

 

  • La Ensoñación: Soñar Despierto

 


Estamos listos para reactivar el poder de creación original: la ensoñación, o soñar despierto. Este estado permite vivir un sueño o fantasía, pero es la verdadera fórmula de manifestación. Debemos generar condiciones que nos permitan soñar lo que queremos que pase en el presente,

creando hologramas de lo que todavía no ha sucedido, pero viviéndolo en el momento presente.

 

Hablar o imaginar lo que queremos que suceda nos lleva al futuro, lo cual no tiene impacto creativo. Para crear en el presente,

debemos traer el futuro a hoy, y esto se logra a través de los sentidos.
Sentir que estamos en la playa en pleno invierno, oler el mar, sentir el calor del sol, saborear un mojito, todo esto trae el futuro al presente. Los sentidos son nuestros recursos para manifestar lo que deseamos en el ahora.

 

En muchas tradiciones ancestrales y culturas indígenas, la manifestación o creación no se limita simplemente a la visualización mental, sino que implica una conexión profunda con el cuerpo y las emociones. Es decir, el acto de crear o manifestar algo deseado no solo involucra la mente, sino también el sentir físico y emocional de que ese deseo ya está ocurriendo o se ha materializado.

 

Este enfoque es mucho más integral que simplemente pensar en algo; implica una experiencia completa que involucra el cuerpo, las emociones y la espiritualidad. Por ejemplo, en prácticas como el chamanismo, se utilizan rituales, danzas, cantos y estados alterados de conciencia para manifestar cambios en la realidad física, todo esto sustentado en una profunda convicción interna y una conexión con fuerzas espirituales o energéticas.

 

  • Despertando el Poder Creativo: Escribiendo un Futuro Brillante

 


En nuestro viaje hacia la manifestación consciente, nos encontramos frente a una "revelación" profunda: estamos por dar a luz a un futuro brillante. Para lograr esto, necesitamos soltar las riendas tanto de nuestra mano como de nuestro espíritu, y permitir que la escritura fluya libremente.

 

Imaginemos un futuro ilimitado en cada uno de los dominios de nuestra vida. Detallemos cómo queremos sentirnos, más allá de simplemente visualizar lo que queremos que suceda. Reconocemos que, de manera instintiva, muchos de nosotros dirigimos nuestra visión de un futuro brillante hacia el bienestar de nuestros seres queridos.

 

Aquí nos enfrentamos a un desafío y a una oportunidad: crear este futuro para nosotros mismos. No confundamos este acto con egoísmo; al contrario, al llenar la red con sentimientos de victoria y gratitud generados por este futuro brillante, creamos un espacio para que otros también sintonicen con esta vibración positiva.

 

Es crucial recordar que, aunque deseemos profundamente lo mejor para los demás, no podemos crear por ellos. Cada individuo es un ser energía único, con poder creador. Nuestro papel es despertar este poder creador en nosotros mismos para influir de manera positiva en los demás.

 

El sentimiento de gratitud anticipada es fundamental en muchos enfoques espirituales y prácticas ancestrales de manifestación. 

En lugar de esperar a que algo suceda para sentir gratitud, se trata de cultivar esa sensación de agradecimiento como si lo deseado ya hubiera sido logrado. Esto no solo ayuda a alinear nuestras emociones con lo que queremos atraer, sino que también se considera una forma poderosa de enviar señales claras al universo o a las fuerzas espirituales sobre nuestras intenciones.

 

Al practicar la gratitud anticipada, se refuerza la creencia de que lo deseado ya está en camino o incluso ya está presente en nuestras vidas. Esto puede tener un impacto significativo en cómo percibimos y atraemos las experiencias positivas hacia nosotros. Además, este enfoque no solo se limita a las tradiciones espirituales, sino que también ha sido respaldado por estudios modernos sobre psicología positiva y la influencia del estado emocional en el bienestar general y el éxito personal.

 

Activando los dos sentimientos de la manifestación, victoria y gratitud, nos sumergimos en un paradigma transformador. 

Tradicionalmente, tendemos a experimentar estos sentimientos únicamente una vez que el objetivo ha sido alcanzado, como reacciones a eventos consumados. Sin embargo, su verdadero poder se revela cuando los cultivamos en el momento mismo de la creación.

 

Estos sentimientos no son solo consecuencias de nuestros logros, sino que actúan como catalizadores activos de nuestra realidad. Sintámonos victoriosos y agradecidos antes de que las circunstancias deseadas se materialicen. Este enfoque implica una profunda confianza y certeza en el potencial aún no realizado, en lo que está por venir.

 


Cuando activamos la victoria y la gratitud anticipadamente, estamos emitiendo una frecuencia vibracional que atrae hacia nosotros aquello que deseamos manifestar. 

Esta actitud no solo fortalece nuestra conexión con nuestros objetivos, sino que también alinea nuestra energía con las fuerzas creativas del universo. Nos posicionamos en un estado de receptividad y expectativa positiva, preparados para recibir y celebrar lo que está en camino hacia nosotros.

 

En resumen, activar la victoria y la gratitud antes de que se manifiesten físicamente es un acto de fe y de alineación con nuestro poder creador. Nos permite vivir desde la certeza de que nuestras intenciones están en proceso de realización, y nos prepara para recibir con alegría y aprecio las bendiciones que están por llegar.

 

Enfoquémonos no en lo que queremos que suceda, sino en cómo deseamos sentirnos en cada aspecto de nuestras vidas. Esto no implica decirle a la fuente ni cómo ni cuando ni cómo debe suceder

Comentarios

  1. Es maravilloso cuando esto sucede… no se puede creer …pero sucede… Gracias Gracias Gracias ❤️🌟🌈

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